domingo, 30 de enero de 2022

La mujer en la cultura Cherokee




En la cultura Cherokee, las mujeres podían decidir ser guerreras o esposas. Si optaban por esto último, eran ellas quienes elegían al interfecto, y si lo deseaban, podían pedir un tiempo para vivir con él, antes de la ceremonia de boda y ver si "daba el ancho" como proveedor.

Una vez casada, si querían divorciarse, solo tenían que dejar las pertenencias del hombre en la entrada, no tenían que justificarse y ellas mantenían la misma honorabilidad ante la sociedad. Nadie le pedía explicaciones, ni siquiera el marido, a ese nivel confiaban en la justicia femenina; ninguna de ellas tomaba estas decisiones a la ligera, justamente en ellas recaía este peso porque a la mujer se le consideraba justa, sensata, prudente e inteligente.


El rol de "ama de casa" era importantísimo y respetado porque la familia era la unidad social predominante y solo las mujeres eran aptas para estar al frente, esto les daba poder económico, social y político, incluso en los consejos de guerra, cuando no llegaban a alguna decisión unánime, existía un grupo de mujeres que intervenían para dar su fallo final, ese puesto era el más respetado y codiciado, solo lo ocupaban las mujeres más sabias del clan.

Si acaso una mujer llegaba a cometer una injusticia con su familia, no era castigada pero se ganaba el repudio de su gente y eso era lo peor que podía pasarles, su honor era lo único que las podía conectar con la Madre Tierra.

(Cultura Cherokee)

lunes, 15 de noviembre de 2021

Hacedoras

 

Mil voces femeninas por la literatura venezolana compiladas en “Hacedoras”

Lector Cómplice publica primer volumen de Hacedoras, antología con mil autoras venezolanas.


El primer tomo de Hacedoras: mil voces femeninas por la literatura venezolana, una publicación digital de la editorial venezolana Lector Cómplice, fue presentada este lunes, 04 de octubre de 2021 en el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer (25 de noviembre). Esta antología compilada por las escritoras Lesbia Quintero y Graciela Bonnet se divide en cuatro volúmenes, cada uno con 250 autoras. El segundo tomo de esta monumental obra está pautado para el 08 de marzo de 2022 (Día Internacional de la Mujer). 

Lesbia Quintero y Graciela Bonnet
Lesbia Quintero y Graciela Bonnet

El lanzamiento del tercero será el 25 de noviembre de 2022 y del cuarto el 08 de marzo de 2023.Este ambicioso proyecto no solo hace un registro de la literatura venezolana escrita por mujeres, sino, también, de otras autoras vinculadas al quehacer literario y editorial, como diseñadoras, fotógrafas, ilustradoras, y editoras, entre otras trabajadoras de artes gráficas que día a día laboran en la trastienda literaria para hacer posible un libro.En este volumen, de 769 páginas, escritoras reconocidas comparten espacio con las noveles y la palabra se conecta con la imagen plástica; los géneros y tendencias también tienen su espacio en Hacedoras. La portada del libro muestra una acuarela realizada exclusivamente para la antología por la artista Nidia Tabárez.

“En estas páginas comenzamos a tejer una memoria que da cuenta de la conciencia del lenguaje y de su poder desbordante para hendir el silencio más allá de la muerte”, dice Quintero en el prefacio de este volumen. “No existe ninguna compilación de este tipo en Venezuela. No buscamos solo promocionar las voces autorizadas y divulgar las desconocidas, sino también crear un registro de la literatura venezolana escrita por manos femeninas”.

El segundo tomo está programado para el 8 de marzo de 2022, en el Día Internacional de la Mujer, y la convocatoria se hará pública el miércoles 20 de octubre. Podrán participar todas las autoras que no hayan participado en el primero, venezolanas de nacimiento, o por naturalización independientemente de lugar de residencia. El tomo tres aparecerá el 25 de noviembre de 2022 y el cuarto tomo el 8 de marzo de 2023.

bit.ly/2YdYpOV Pasen, descarguen sin costo alguno y celebren con nosotras.



domingo, 14 de noviembre de 2021

Cárcava

 

Cárcava

La hendidura es el puente

Las cárcavas son los socavones que inadvertidamente aparecen en el suelo debido a la acción de las aguas de lluvia.

Son las grietas que van hollando la tierra y nos advierten de la fragilidad de lo que antes creíamos sólido y permanente.
Enormes hoyos que se tragan avenidas, casas, autos, animales y personas... La realidad toda.
La cárcava es el signo de la incertidumbre.
 
“Yo Nezahualcóyotl lo pregunto:
¿Acaso deveras se vive con raíz en la tierra?
No para siempre en la tierra:
solo un poco aquí.
Aunque sea de jade se quiebra,
aunque sea de oro se rompe,
aunque sea de plumaje de quetzal se desgarra.
No para siempre en la tierra:
solo un poco aquí.
Como una pintura
nos iremos borrando.
Como una flor,
nos iremos secando
aquí sobre la tierra”.
 
Pero no toda cárcava conduce irremediablemente a la tragedia. Algunas hendiduras son ellas mismas puentes invisibles que invitan a continuar la actividad creadora y de reflexión, dentro o al otro extremo de sus bordes, siempre atentos al surgimiento de un nuevo socavón.
Tal vez así lo entendió Tales de Mileto, uno de los primeros filósofos de la historia, y de quien se dice cayó en una cárcava por estar pensando en pajaritos preñados de silogismos. Allí, desde la oscuridad del socavón, resguardado de las burlas, siguió por algún momento con su incomprendida tarea de tejer dudas y reflexiones.
Así como lo intuyeron Nezahualcóyotl y Tales, de la misma manera seremos habitantes de este socavón.
Así como las palabras van horadando el silencio, de la misma forma asumimos el silencioso trabajo de la cárcava.
Así como van haciendo fisuras en el olvido para que la memoria respire y salga a la luz, en ese sentido entendemos nuestra condición de habitantes de la hendidura.
Sin embargo, no nos conformamos con ser callados inquilinos de esas grietas que nos asfixian y que nos entretienen con sombras proyectadas sobre sus endebles paredes de tierra.
Preferimos hacer a un lado el desaliento, la dejadez y el conformismo y apostar por la belleza y el pensamiento como instrumentos para pensar en otra realidad.
Así como lo intuyeron Nezahualcóyotl y Tales. 
Es, quizás, la misma conciencia de lo efímero y de lo cambiante que sintió Nezahualcóyotl, el príncipe poeta náhuatl, cuando cantó, como previendo el apocalipsis que algunos años después vendría en embarcaciones desde lejanos horizontes.

Carlos Yusti








La revista Cárcava es una iniciativa en formato digital que promueve la literatura, el arte y el pensamiento venezolano a través de sus publicaciones bimestrales.


Esta revista surgió en abril de 2021 en Ciudad Guayana, en medio de la pandemia Covid-19, como iniciativa de Diego Rojas Ajmad, Carlos Yusti y Francisco Arévalo, con la intención de fomentar espacios para la discusión y la reflexión sobre nuestro presente y porvenir.
“Una revista como Cárcava es un punto de encuentro para que el silencio no tenga cabida en estos momentos en los que es importante que la palabra escrita asuma su lugar preponderante”, afirmó Carlos Yusti, codirector de Cárcava.


Actualmente la revista posee cuatro números que puedes descargar en https://revistacarcava.wixsite.com/inicio


Comité editorial: 

Carmen Rodríguez, Franklin Fernández, Morelva Oropeza, Roger Herrera.

Arte y fotografía:

María Eugenia Catoni, Yuri Valecillo, Carlos Alberto Valecillo Ochoa (CAVO).

Correo electrónico:

revistacarcava@gmail.com


jueves, 15 de julio de 2021

"Los límites de la brevedad",curso teórico sobre minificción



"Los límites de la brevedad",
curso teórico sobre minificción


El día 15 de julio inició "Los límites de la brevedad", un curso teórico sobre minificción. Lo dicta Geraudí González Olivares. Aún hay oportunidad para quienes quieran informarse.

Más información vía WhatsApp, correo electrónico y redes Twitter:@BlancoTaller https://twitter.com/blancotaller?lang=es

Geraudí González Olivares


jueves, 3 de diciembre de 2020

 Ilustraciones

Estas imágenes han sido realizadas en mi taller de artista, en Venezuela: Para libros infantiles y algunas publicaciones editoriales de Venezuela y de otros países del mundo.















viernes, 27 de noviembre de 2020

VISO: APROXIMACIÓN A UNA IMAGINERÍA LÍRICA EN VENEZUELA (POESÍA VISUAL, OBJETUAL Y COLLAGES)

 

VISO: APROXIMACIÓN A UNA IMAGINERÍA LÍRICA EN VENEZUELA (POESÍA VISUAL, OBJETUAL Y COLLAGES)

 

ANTOLOGADOR

ENDER RODRÍGUEZ (San Cristóbal – Venezuela. 1972) Escritor y artista multidisciplinario. Licenciado en Educación Integral. Ha publicado: Cantos del origen (2001, CONAC); El sofá de Beatrice (2006, CENAL); Primavera cero (IPASME, 2007); Creactivo I (BARIQUÍA , 2007); Rabo de Pez Nuevos idiomas en la creación formato e-book (FEUNET, 2014), Entrecruzamientos (EAE Editorial Académica Española, 2015), Ex sesos y asa res Borrones para textos no tan perversos (CENAL, 2016), El Blues de la Parca cuentos grotescos (AMAZON, 2017) y Creactivo II (AMAZON, 2017) entre otros publicados en internet, y en físico como coautor.

ARTISTAS

Adrián Arias Pomontty, AVE (Annie Vásquez), Carlos Luís Sánchez Becerra, Carlos Yusti, Carmen Ludene, Dira Martínez Mendoza, Ender Rodríguez, Euro Montero, Franklin Fernández, José Antonio Sánchez, José Díaz, Leonardo Alezones, María Octavia Russo, Mariela Cordero, Maryori Cabrita, Miguel Antonio Guevara, Obitual Pérez, Pamela Rahn Sánchez, Roger Herrera, Saúl Rivas, Sophia La Roja, Vanessa González, Víctor Alexandré Iglesias y Ximena Benítez.


LP5 presenta la antología VISO, antología por Ender Rodríguez

                                                          http://www.saber.ula.ve/bitstream/handle/123456789/46416/viso.pdf?sequence=1&isAllowed=y                                     


ENDER RODRÍGUEZ: POEMAS ABSURDOS


ENDER RODRÍGUEZ: POEMAS ABSURDOS


 ENDER RODRÍGUEZ (San Cristóbal – Venezuela. 1972) Escritor y artista multidisciplinario. Licenciado en Educación Integral. Ha publicado: Cantos del origen (2001, CONAC); El sofá de Beatrice (2006, CENAL); Primavera cero (IPASME, 2007); Creactivo I (BARIQUÍA , 2007); Rabo de Pez Nuevos idiomas en la creación formato e-book (FEUNET, 2014), Entrecruzamientos (EAE Editorial Académica Española, 2015), Ex sesos y asa res Borrones para textos no tan perversos (CENAL, 2016), El Blues de la Parca cuentos grotescos (AMAZON, 2017) y Creactivo II (AMAZON, 2017) entre otros publicados en internet, y en físico como coautor.


LP5 Editora presenta el libro Poemas Absurdos de Ender Rodríguez

 

Poemas Absurdos de Ender RodríguezDESCARGAR

http://lp5.cl/?cat=116 


martes, 12 de diciembre de 2017

creo - Lola López Cozar


"Artista oculta tras su obra, porque piensa que es la obra la única que debe expresarse por sí misma, a pesar de las publicaciones en papel, las exposiciones tangibles, las proyecciones en escenarios “reales”, elige como territorio ideal el ciberespacio, y desde él, a través de su web “orden en el caos”, de su blog “grafopoemas”, o de sus canales en vimeo y youtube, la navegación se hace libre y sin intermediarios, como dice en un poema, “Isla sila, túnel secreto, indestructible, túnel de aire, de hierba verde sin barreras. Isla que mengua hasta ser nadie, nada que crece hasta ser isla, hasta ser todo y en ese todo, todos.”

(Texto tomado de http://www.boekvisual.com/lola-lopez-cozar) 



domingo, 10 de diciembre de 2017

Carlos Yusti: Keyla Holmquist o la vida desde la poesía visual



“La poesía visual no es ni dibujo ni pintura, es un servicio a la comunidad. El que se agote dependerá del talento de la gente que la hace. Aquí no hay un código, estás al descubierto”.
Joan Brossa

“Hay que hacer algo nuevo para ver algo nuevo”.
Lichtenberg

Lo medita uno (con el silencio en los bolsillos) al patear alguna calle de la ciudad: “que me canso de ser hombre/ sucede que entro en las sastrerías/ y en los cines/marchito, impenetrable, como un/cisne de fieltro/navegando en una agua de origen y/ ceniza.” Así como el poeta chileno Pablo Neruda se fastidia de ser hombre uno se aburre un poco de esa poesía de metáfora y renglón vertical, se decepciona un tanto de esa poesía de a cucharadas en versolibre y comadreo de la cotidianidad cabalgando el símil.

Las vanguardias literarias del siglo XX (el futurismo, el dadaísmo, el surrealismo, etc.) realizaron experimentos visuales y grafológicos con el poema como intentando sacarlo de su extenuación estilística. El invento no era nuevo, no obstante si era pintoresco y contenía entre las uñas ese impulso irreverente, esa búsqueda de la sorpresa y lo creativo al utilizar las palabras como signos plásticos, al ensayar con distintas tipografías para llegar al hueso de lo lúdico. Un experimento que intentaba fusionar lo visual y lo espiritual (e incluso lo sonoro) a una poética a medio camino entre el arte pictórico y la escritura.

En nuestro país la poesía visual tiene buenos exponentes entre los cuales se podría mencionar a Franklin Fernández, Erro (alias Ender Rodríguez), Ramón Ordaz, César Seco, Keyla Holmquist. Cada uno a tientas y por separado ha explorado las posibilidades de la poesía con esas metáforas creadas desde de la mirada y en la que el poema salta de sus goznes, se aleja de la poesía escrita en columna para desparramarse en la página como un hormigueante (y bullicioso) enjambre de palabras y códigos  hasta desorganizar/desplumar de una vez por todas al poema repleto de atardeceres, crepúsculos, flores y esos “cisnes unánimes” que escribiera el inevitable Rubén Darío.

Keyla Holmquist es una poeta que se aparta mucho de las etiquetas y cruza las fronteras, es una especie de exploradora de los nuevos territorios de la palabra poética y de eso que llaman poesía visual, del arte postal y del performance literario que mezcla las artes visuales con la palabra escrita. No es una poeta del común y es exacta la descripción que hace el escritor Alberto Hernández: “Keyla Holmquist es una artista que se hace poeta a cada instante. Poeta desde la mirada hasta la palabra que emerge triunfante de su boca. Observadora, silenciosa, rebelde, dura a veces, tierna muchas veces, esta mujer/poeta se sabe cotidiana en sus afanes, extraña en su escritura y aérea en la búsqueda ceremonial de la eternidad”.

La poesía como ceremonia, como ritual más allá de las palabras, de esa metáforas que como bisturí cortan el aire de lo cotidiano reinterpretando el mundo anodino de todos los días con una visión fresca de lo poético. Para Keyla tanto los objetos como las palabras poseen un sentido simbólico, un umbra de asombro que busca inquietar al lector, sacarlo de su comodidad literaria y proporcionarle nuevas herramientas para encontrar poesía en los sitios y objetos más inesperados.

Quizá esto escrito así sea un tanto enrevesado. Quizá lo mejor es ver/leer algunos poemas de Keyla para ir aclarando un poco el panorama:



La especial delicadeza de este poema visual no necesita más palabras para hacer sólida una visión singular de lo poético; de un universo metafórico que proporciona a los objetos (y a las palabras) no sólo una fusión armónica, sino que trasmite el sentido de la belleza sin afeites ni trucos de poeta de feria que abunda mucho por estos barrios.
            Los objetos en algunos textos poéticos sirven a Keyla como soporte de las palabras y en esta raras simbiosis el poema cambia por completo la percepción lector/espectador:



            En Keyla el viejo invento del caligrama, y que popularizaron Guillaume Apollinaire y Juan José Tablada, adquiere un sutil giro:


En Rimbaud hubo un anhelo que el mismo narra  cuando escribe: "Procuré inventar flores nuevas, astros nuevos, carnes nuevas, idiomas nuevos. Creí adquirir poderes sobrenaturales. ¡Y bien, debo sepultar mi imaginación y mis recuerdos!". Sin duda todo poeta cree tener estos poderes inexplicables, pero la vida con sus lecciones, en ocasiones crueles, va equilibrando las cargas y el poeta que lo es de verdad reconoce sus limites y sólo intenta crear vínculos desde la palabra poética, puentes inesperados para cruzar los abismos de la imaginación y los recuerdos:



            Keyla intenta desligarse de las fronteras existente entre la pintura y las palabras; desechar las alambradas entre objetos y palabras para festejar lo poético desde lo visual sin perder lo irónico ni lo estético y subrayando la feminidad sin concesiones:

                   



Retomando estos de los objetos en los poemas de Keyla es necesario acotar que no realiza bricolajes con los objetos (como lo hace Franklin Fernández), sino que emplea el objeto como soporte e incorporándolo al lenguaje como un signo más; por supuesto un signo bastante singular con sus contornos y su especificidad definidos:



            En la serie de poemas titulados Cartas de amor, el objeto participa de esa correspondencia amorosa (un plato y una cucharilla repleta con sopa de letras, un envase, etc.) como una línea que le agrega a estas cartas-poemas un sentimiento inédito sin caer en la cursilería ni en el melodrama ya que los objetos aportan un poco de humor, con toda su cotidianidad a cuesta, a algo tan profundo como el amor:


           

            Candela Vizcaíno ha escrito: “La poesía visual no se hace para ser declamada (oída) como la tradicional, sino que necesita un soporte impreso, dibujado o pintado. Se vale de formas e imágenes que se entremezclan, a veces, con las palabras. Se conoce también como poesía concreta. Y toda ella es una amalgama de artes y fórmulas diversas, a veces hasta supuestamente contradictorias”. Y esto es precisamente lo interesante de la poesía visual que busca ser un ejercicio pleno de la palabra y las artes donde el ojo y el espíritu coincidan para, como escribe Vizcaíno, “trate de abrir una puerta oculta del inconsciente con una simple mirada, de un vistazo, de un golpe. Quiere ser aparentemente sencilla en su rabiosa complejidad”.
            Los poemas de Keyla cumplen con esa premisa: sencillez compleja y sin complejos ni pruritos. Cada poema es un intento de borrar las fronteras entre arte visual y arte escrito:

         



            Guillermo Sucre escribió: “Ya es bueno decirlo: el mundo no es sólo realidad sino también experiencia. Y la experiencia del poeta es sobre todo verbal. Es obvio que puede nombrar las cosas, pero, al hacerlo, está tratando en primer lugar con palabras. Esas palabras, a su vez, no expresan al mundo, sino que aluden (interrogan, ordenan) a su experiencia del mundo. Lo que es distinto y más preciso. La verdadera originalidad, así como la intensidad, no reside en lo nombrado sino en la manera de nombrarlo; no está en lo visto sino en la manera de verlo”.
            La poesía visual es una manera de nombrar y ver al mundo, pero es también una requisitoria sobre la poesía, sobre sus mecanismos creativos y sobre esa relojería precisa, sobre esa carpintería de ordenamiento del lenguaje y que antaño se llamaba inspiración. Eso podría ser también la poesía visual: un carromato de quincallería exótica. La vida, desde ese armatoste que avanza, puede ser sólo un instante que pasa, un sueño inútil que edifica pasiones, un soliloquio de nervios tensados, un silencio acobardado en un objeto.

El trabajo poético de Keyla es una contienda sempiterna con las formas tradicionales de la poesía y es al mismo tiempo una invitación para descubrir la belleza desde la lectura y la mirada, desde ese ámbito en cual el lector/espectador también comience a crear. La poesía visual es una posibilidad a pensarse desde el poema como acto creador y como creación extravagante que es un reto abierto a muchas posibilidades. Por eso estoy convencido que Georg Christoph Lichtenberg concibió un poema visual cuando escribió: “Un patíbulo con un pararrayos.”



Publicado en: 
https://arteliral.blogspot.com/2017/12/keyla-holmquist-o-la-vida-desde-la.html





Editor en Arte Literal
Carlos Yusti (Valencia-Venezuela, 1959). Es pintor y escritor. Cofundador del grupo Literario Los Animales Krakers y de la revista Zikeh. Su última exposición conceptual fue La Tapa del Frasco, revista-objeto, 2015. Ha publicado Pocaterra y su mundo (Ediciones de la Secretaría de Cultura de Carabobo, 1991); Vírgenes necias (Fondo Editorial Predios, 1994), De ciertos peces voladores (1997). Dentro de la metáfora: absurdos y paradojas del universo literario (2007); Para evocar el olvido y otros ensayos inoportunos (Ediciones del Perro y la Rana, 2007) y Poéticas del ojo (editado por El perro y la rana, 2012) que reúne sus textos sobre arte. “A la brevedad posible” (Libro-objeto, ensayos-2015. 80 ejemplares numerados). “Cartografía del tahúr solitario”, (libro-objeto que consiste en 40 cartas de baraja. Ensayos/2016. 150 libros numerados) En 1996 obtuvo el Premio de Ensayo de la Casa de Cultura “Miguel Ramón Utrera” con el libro Cuaderno de Argonauta. En el 2006 ganó la IV Bienal de Literatura “Antonio Arráiz”, en la categoría Crónica, por su libro Los sapos son príncipes y otras crónicas de ocasión.